Punta Ballena: Naturaleza, arte y vistas inolvidables
A solo 15 minutos al oeste de Punta del Este, Punta Ballena se alza como un enclave único que combina acantilados majestuosos, playas serenas y una rica herencia cultural. Este promontorio rocoso, prolongación de la Sierra de la Ballena, se destaca por ser el único acantilado rocoso sobre el mar en la costa uruguaya, ofreciendo vistas panorámicas inigualables del Río de la Plata y el océano Atlántico.
Playas y naturaleza
Punta Ballena alberga una variedad de playas que se adaptan a todos los gustos:
• Solanas Portezuelo: Conocida por sus aguas calmas y atardeceres espectaculares, es ideal para familias y actividades náuticas.()
• Chihuahua: La principal playa nudista del país, que también recibe muchos visitantes en verano.
• La Rinconada: Playa habilitada para embarcaciones a motor, donde recalan yates para disfrutar de la tarde y las puestas de sol.
Además, la zona cuenta con acantilados y formaciones rocosas que ofrecen excelentes puntos para la pesca y la observación de la fauna marina.
Arte y cultura
El ícono cultural de Punta Ballena es Casapueblo, la obra del artista uruguayo Carlos Páez Vilaró. Esta “escultura habitable” alberga un museo, galería de arte, cafetería y hotel, y es famosa por sus ceremonias del sol al atardecer.
Además, la zona es hogar de talleres y galerías de artistas locales, como el taller Country Living de Marcello Sampayo y el taller del escultor Riva Zucchelli, que enriquecen la oferta cultural del área.
Miradores y rutas panorámicas
La Ruta Panorámica de Punta Ballena, de aproximadamente 2.500 metros, ofrece una de las mejores vistas de la región. En su extremo se encuentra el Mirador Juan Díaz de Solís, desde donde se pueden apreciar las islas Gorriti y de Lobos, así como las cadenas de sierras, playas y bosques que conforman un espectáculo de belleza incomparable.
Residencialidad y estilo de vida
Punta Ballena ha evolucionado de ser un simple punto geográfico a convertirse en una zona residencial de alto nivel. El barrio privado La Jacinta es un ejemplo de esta transformación, ofreciendo lotes de 1.000 m² en un entorno que estrecha su conexión con la naturaleza y el mar.
La combinación de un entorno natural privilegiado, una rica vida cultural y una infraestructura de calidad hacen de Punta Ballena una opción atractiva tanto para residentes permanentes como para inversores.

